jueves, 18 de febrero de 2016

Amor verdadero


Es tu mirada calmada, cuando tus labios me hablan con cariño, la que llena mi alma de luz. Son tus dulces palabras, las que acarician un corazón rebosante de alegría que te pertenece. Son los momentos que me regalas con tu presencia los que hilan con cordel de algodón un corazón que rompieron mil veces y nunca se permitió desfallecer y caer.
Curas con tu amor todas y cada una de las heridas que han querido romper mi entusiasmo por vivir. Ninguna de ellas fue tan fuerte como para no dejarme creer que el calor de un verdadero amor me esperaba. Lágrimas emocionadas y agradecidas se deslizan juguetonas por mis mejillas con el tierno anhelo de que sean tus manos de nuevo las que las enjuguen. Ya no le tengo miedo al futuro. 
He sido fuerte, he superado y aprendido del doloroso pasado. Solo me resta disfrutar del presente que me obsequias con la ilusión y las ganas de vivir que crecen cada instante compartido juntos.


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